la belleza de las colinas italianas

Estoy en lo alto de la colina la ciudad, en medio de la caída de sol. Me impresiona nuestro mundo, que es redondo y nos conecta desde su núcleo, a través del tiempo y de los espacios. Me pregunto si me habré parado en el exacto lugar donde en el siglo trece, estuvo San Francisco de Asis con su amigo y hermano, Masseo de Marignano.

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En la Basílica de San Francisco