Florencia
Aquí fue donde empezó la historia. Mucho antes de que yo conociera a los personajes que luego cobrarían vida en la novela, fue la hermosa ciudad de Florencia la primera protagonista. Solamente viví en la ciudad un mes, y cada día que pasaba se me metía más en la piel su ritmo, su historia palpitante, sus artistas en la calle y por su puesto, sus croissants con chocolate.
“ La sensación continua de prisa, esa que se queda pegada en el cuerpo de todos los que han vivido en ciudades concurridas, desaparece pronto en Florencia. Las impresionantes esculturas y los edificios históricos gritan a toda voz «¡Mírame, soy digno de admiración!». Y Giulia, deteniendo su caminata, también cedió ante la grandeza de la ciudad.”